Charlamos con Iria do Castelo, fundadora de Castelo Studio

Publicado por el 04/12/2020

Charlamos con Iria do Castelo, artista y founder de Castelo Studio, un lugar en plena naturaleza con el que encontrarte, desencontrarse y conocer nuevos horizontes dentro del mundo del arte, la ecología o, de simplemente la vida. 

Castelo Studio nació con el propósito de convertirse en un espacio de intercambio y de diálogo entre personas interesadas en procesos artísticos, diseño y sostenibilidad. Desde la perspectiva de un espacio rural, un estudio de arte que opera desde el bosque, y que atrae a creativos y creativas de distintas culturas y disciplinas. Iria, su fundadora, nos habla de este maravilloso espacio y de las referencias principales de su trabajo individual como artista.

 

Háblanos un poco de tu encuentro con el arte, ¿en qué momento os cruzáis?

En realidad mi interés por las cuestiones plásticas me acompaña desde niña, es algo que siempre ha estado ahí. Me estimulaban las cuestiones estéticas e intelectuales desde muy pequeña. Lo típico, pintar las paredes o el tapizado de las sillas en casa de niña (algo que a mi madre no hacía tanta gracia) o zambullirme en los libros de la editorial El Barco de Vapor o Austral de pequeña.

Tu imaginario nos parece alucinante, esculturas que salen de un libro mitológico llenas de realismo o surrealismo, en este caso. ¿Cuáles son tus referencias principales, ya sean personales o artísticas, que te llevaron a seguir esta línea tan personal dentro del mundo del arte?

Hay muchísimas, tantas que es difícil reconocerlas todas supongo. Algunas vienen en mi adn como la perspectiva femenina de la existencia dado el cuerpo que habito, otras son factores externos de tipo cultural como referencias a cuentos de la tradición europea con los que crecimos, creencias supersticiosas o cultos paganos tan propios de la tradición en Galicia. Hay algo de subcultura pop y psicodelia, algo de psicoanálisis y algo de referencias a narrativas de artistas que admiro. Una suerte de magia entre lo animal, la mujer y la naturaleza.

Muchos artistas cuentan con estudio propio. Un lugar donde comparten espacio con compañeros de profesión, hacen exposiciones o reciben visitas para dar a conocer su trabajo. Castelo, tu espacio, además de todo eso es la casa donde gente de cualquier profesión puede acudir y se siente cómoda. ¿Cómo surgió esa idea? 

Desde hace ya mucho tiempo, por mi profesión, venía ocurriendo que recibía visitas de amigas, artistas y creativos que conocía durante mis estancias en diferentes residencias artísticas. Amigas, amigos que pasaban un tiempo en casa compartiendo mi estudio, en el que desarrollaban a veces algunos de sus proyectos. Fue en 2014 cuando decidí abrir por primera vez las puertas de mi estudio para compartir una jornada de puertas abiertas en la que mis artistas invitadas eran un grupo de diferentes nacionalidades (Japón, Austria, India, Melbourne, Italia y España) que impartieron talleres simultáneos a lo largo de un fin de semana.

El año siguiente decidí repetir experiencia en un evento con las mismas características, un grupo de artistas invitados de mi entorno que desarrollaron talleres simultáneos durante un fin de semana de puertas abiertas. Estos eventos siempre incluyen comida, música y algunas charlas o presentaciones de proyectos, lo que los convierte en una experiencia que va más allá del aprendizaje de una técnica, para ser un lugar de encuentro de personas con intereses comunes.

De una manera muy orgánica poco a poco esto empezó a ocurrir de manera más habitual, cuando encuentro la conexión con artistas o diseñadores que llaman mi atención o que tienen propuestas afines con el espíritu de Castelo Studio. Intento que mi estudio sea un “hub” un punto de encuentro de las distintas disciplinas artísticas. Desde hace un tiempo es un espacio abierto también para residencias, estancias con alojamiento para personas que quieren desarrollar un proyecto artístico.

Por Castelo Studio han pasado artistas visuales, ilustradores, escritores, músicos llegados de lugares tan dispares como Tokio, Melbourne, New York o Berlín.

¿Cuál es la estancia de Castelo dónde has estado pasando más tiempo estos meses?

La verdad que el salón. El salón es el corazón de la casa ya que es donde está el fuego, que no solo por su calor, pero tiene una atracción magnética su presencia. Durante la cuarentena tenía un bloqueo y decidí no entrar en mi estudio, simplemente me enterré en lecturas el tiempo que pasaba en casa. Tengo también una mesa de trabajo cerca de la chimenea, así que si mi trabajo es digital, es donde paso mi tiempo últimamente. Con la llegada de los días de primavera paso gran parte del día en el exterior, ahora cultivo un huerto y dedico el tiempo que puedo también a mi burro Lucas.

Puede que el foco principal de tu obra sea la escultura, pero en Castelo podemos asistir a muchos tipos de Workshop. ¿Quizá esto también hace que tu perfil se convierta en algo más multidisciplinar? ¿Cómo es la experiencia de poder aprender y enseñar al mismo tiempo?

En Castelo Studio se imparten talleres en diferentes disciplinas. No siempre los imparto yo, de hecho la mayoría de ellos son mis artistas invitados quienes lo hacen. Pero si es cierto que imparto talleres tanto en mi estudio como en otros espacios. He impartido talleres de escultura, ilustración o grabado. De hecho soy parte del equipo de profesores de Fundación CIEC, un espacio dedicado a la gráfica que recomiendo visitar.

Aprender, enseñar… todo es un diálogo, todo lo que das de alguna manera vuelve recompensando tu tiempo. Mis alumnos y alumnas a menudo son personas de diferentes rangos de edad que en muchos casos son grandes talentos en su campo, con lo cual siempre aprendo mucho del tiempo que paso con ellas y ellos durante los talleres.

Sostenibilidad y naturaleza forman una parte muy importante de tu mensaje como estudio y como artista. Muchísimas marcas hoy en día se aferran también a ese mensaje, sin embargo en Castelo es un modo de vida ¿Cómo crees que es de complicado mantener este mensaje vivo y que no solo se convierta en una actividad puntual cuando te visitan?

Yo decidí hace muchos años que este estilo de vida me hacía (y me hace) felíz. Sentirme parte de un ecosistema sano, lo considero no solo un placer, pero una necesidad como especie. Algunas personas tienen idealizada la vida en el campo de una manera romántica, supongo que venir a Castelo les acerca a una realidad no tan distante. Hay tanto aprendizaje de las pequeñas cosas que nos rodean, el medio natural es tan fascinante como la vida misma.

En tu estancia en Berlín nos alucinó tu workshop llamado Fantastics Being ¿Cómo fue la experiencia y la interacción con la gente que participó en el? 

Fantastic Beings Workshop se desarrolló en SomoS Art House Berlín en dos ediciones, la primera el pasado diciembre de 2019 y la segunda en marzo de 2020, justo antes de que todo se convirtió en un caos a nivel mundial. 

La experiencia fue genial. El grupo de asistentes era plural en todos los sentidos, un grupo diverso en cuanto a sus nacionalidades y sus aptitudes artísticas. La apertura a nivel cultural que ofrece Berlín es difícil de encontrar en ningún otro lugar del planeta.

Fue el taller de carácter más experimental de los que he impartido y la implicación de los participantes en los procesos fue tan estimulante! Los resultados de las piezas creadas durante el taller fueron tan buenos que se presentaron al público en la sala de exposiciones que ofrece SomoS Art House.

 

Ahora mismo en el estudio podemos ver las Castelo Open Studio Sessions, eventos puntuales o jornadas de puertas abiertas para compartir experiencias relacionadas con arte y diseño. Háblanos un poco de ellas, ¿Puede ir gente con todo tipo de proyectos artísticos? ¿Cómo crees que es de importante debatir de proyectos personales con personas que están dentro de tu mismo sector?

Hay varias opciones de participar en las actividades abiertas al público en Castelo Studio: Las Open Studio Sessions, el Open Access y las Residencias.
En el caso de las Open Studio Sessions, se trata de eventos abiertos al público en los que todo el mundo puede participar, no hace falta tener conocimientos previos. Se trata de sesiones puntuales de puertas abiertas en las que se imparten talleres en diferentes materias guiadas por artistas y diseñadores que destacan en su campo. Artistas que pasan a ser mis invitados durante un fin de semana en el que se comparten conocimientos, práctica y conversaciones con todos los participantes. Son eventos de carácter íntimo con grupos reducidos en los que se incluyen comidas, música y cerveza para convertirlos en sesiones únicas con tiempo para conocernos y disfrutar del entorno más allá de lo que son los talleres solamente.
Creo que es interesante un formato fuera de los habituales espacios de enseñanza, que ofrezca menos rigidez, algo más orgánico y más íntimo. En Castelo Studio, quienes asisten a las sesiones, conviven durante un fin de semana con personas muy afines en muchos casos a sus intereses que vienen de entornos profesionales muy interesantes. De estas experiencias surgen a menudo colaboraciones y sinergias muy enriquecedoras, y porsupuesto también buenas amistades.
En el caso del Open Access y de las Residencias para creadores si que necesito algo más de información. Están enfocadas a personas que buscan un espacio para trabajar en sus proyecots personales, alejados de sus responsabilidades habituales y en un entorno íntimo que les proporciona estímulo y concentración.

Estamos en un momento un poco extraño pero puede que lleno de oportunidades y momentos diferentes ¿Hacia dónde quieres enfocar tu trabajo y el estudio este nuevo año?

Sí, desde luego. Está resultando complejo y tedioso organizarnos en este caos imperante. La incertidumbre en la evolución de los contagios hace difícil posicionarse y hacer planes a corto plazo, pero también es cierto que abre un campo a nuevos modelos y a una reorganización de los sistemas que puede ser histórico. Nos brinda la oportunidad de repensar la manera con que nos relacionamos entre nosotros y con el medio, y abre un espacio a la experimentación sin precedentes. 

Personalmente tengo muchos planes, si algo nos ha brindado este tiempo de encierro es tiempo para pensar. Muchas nuevas ideas rondan mi cabeza, pero habrá que esperar todavía un tiempo para ver si es posible empezar a desarrollarlas. Muchas de ellas pasan por generar comunidad alrededor del proyecto Castelo Studio, una comunidad que pueda implicarse de una manera más activa en el proyecto, también la de ofrecer otros formatos para las experiencias. Pero en todo caso todavía es pronto para poder avanzar.

Imágenes
José Troitiño
Cris Romagosa
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