Fast fashion, crónica de una muerta anunciada

Publicado por el 21/12/2021

Durante los últimos 3 años, el dialogo del sector parecía ir encaminado hacia un cambio en la forma de consumir moda, de entender y de vestir moda. El consumidor parece estar cerca de abogar por un cambio en su forma de compra y prácticamente se convierte en la propia voz del cambio. 

 

Cada vez son más las marcas que se desvinculan de la producción en cadena o de los calendarios habituales y promueven la calidad y el diseño, como valor diferenciador de sus piezas. Se ha planteado una discusión sobre el precio justo que se debería pagar por cada prenda y en la búsqueda de la trasparencia la marca francesa Maison Cléo, desglosaba la cantidad exacta que invertía en la producción de cada una de sus piezas, justificando así su precio y dejando clara su postura hacia lo considerado como caro o barato y la realidad que este último alberga. 

 

La relevancia que han tomado las redes sociales y los conocidos como influencers en los últimos años, ha puesto en crisis esta dirección, ya que su imagen se basa prácticamente en apoyar e incitar al acto masivo y desenfrenado de compra. Casos como el de la marca Shein, que envía grandes cantidades de prendas a sus colaboradores, para que estos muestren algunas propuestas de “looks” como creación de contenido para sus seguidores, ha sido uno de los últimos escándalos. Dirigidos a un consumidor cada vez más joven, que es el mismo que dice estar concienciado con el medio ambiente, pero parece no percatarse de que esa responsabilidad engloba a más sectores. 

Mientras exista el perfil de un consumidor hambriento de moda rápida, de novedades, de prendas para estrenar y desecharse al mes, causada por la falta de un armario formado por prendas atemporales e útiles, seguirán existiendo empresas en el sector que promuevan la rapidez de compra, el acto impulsivo de utilizar una prenda de baja calidad, con un bajo precio, para tener además un bajo uso.

 

Cuando la moda se aleje del debate entre lo caro y lo barato, pasará a ser justa.  

 

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