Inclusión vs Diversidad

Publicado por el 21/07/2021

Los términos diversidad e inclusión se han convertido en los últimos tiempos en palabras clave dentro de la industria de la moda. Han sido adoptados por marcas y demás organizaciones de la industria de la moda para mostrar su solidaridad hacia ambas causas, aunque hay muchas (la mayoría) que no utilizan estos términos de manera correcta, lo cual nos hace dar pasos hacia atrás en lugar de avanzar hacia un futuro donde todos seamos considerados como iguales.

Por una parte, es obviamente beneficioso para los colectivos minoritarios que estos términos estén ganando notoriedad, si bien es cierto también que, para garantizar avances en la integración de estos términos de manera correcta, necesitamos tener claro qué conlleva emplear cada término, y lo más importante, en qué se diferencian.

El problema que tenemos actualmente en la industria de la moda es que la diversidad y la inclusión parecen venir en pack. Es como si cuando la casilla de diversidad esta tachada, se da por hecho erróneamente que la de inclusión también está tachada, pero nada más lejos de la realidad.

 

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La diversidad por sí sola puede caer fácilmente en las redes del tokenismo cisexista porque es un objetivo alcanzado de cara a la galería. Por ejemplo, en las pasarelas es cada vez más común ver una gama muy variada de modelos en cuanto a raza, género, talla o edad.

Donde, para una audiencia mainstream, el componente de la diversidad queda resuelto y correctamente aplicado por la marca en cuestión, la inclusión queda todavía en interrogante. Nos explicamos: ¿cada uno de esos modelos que desfila empoderadamente por la pasarela era feliz? ¿Se sintieron valorados? ¿Les pagaron lo mismo que a los modelos jóvenes, blancos, CIS?

Una de las preguntas que más se pasa por alto en cuanto a la diversidad es si, en esos casos, los modelos volverían a formar parte otra vez en otro desfile. ¿De verdad creen que la marca entiende la necesidad de diversidad?

 

 

Inclusión vs Diversidad: diferencias

Para tratar este tema debidamente, es necesario entender la diferencia entre inclusión y diversidad. Diversidad, como su propio nombre indica, hace referencia a la mezcla de algo; es lo que marca la diferencia en un grupo de personas. Esta diferencia puede ser de género, orientación sexual, discapacidad, raza, etc.

La inclusión, sin embargo, hace referencia a cómo diferentes identidades son valoradas y bienvenidas en un entorno determinado (en una industria, empresa, o cualquier organización).

En resumidas cuentas, la diversidad trata el qué y la inclusión trata el cómo.

 

 

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Inclusión vs Diversidad: cómo se miden

En el caso de una de esas marcas de moda donde podemos ver publicidad por todas las marquesinas haciendo odas varias a la diversidad, el cambio debe empezar desde dentro, y no solo en esos mensajes que cacarean #loveislove, por decir un hashtag de tantos.

La comunicación es muy importante, así como el tipo de modelos elegidos para desfilar en las pasarelas, la elección de embajadores de la firma, campañas con influencers. Estas son, entre otras, las apuestas seguras que toda marca de moda está haciendo en favor de la diversidad.

Pero, ¿es eso suficiente? Por ejemplo, en el desfile de Prada F/W 2018 la modelo Anok Yai hizo historia por ser la segunda modelo negra
en abrir un desfile de la casa italiana, después de (of course), Naomi Campbell. ¿Esto quiere decir que Prada de verdad apuesta por políticas inclusivas dentro de la empresa, o es tan solo una táctica para generar un momentáneo buzz en redes sociales durante la semana de la moda? Este es, amiguxs, un ejemplo de tantos.

 

 

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Hacia una moda más diversa, pero ¿más inclusiva?

Por fin la comunidad LGTBIQ+ está recibiendo la atención que merece. Según The Fashion Spot, en edición S/S 2020 de la Semana de la Moda de Nueva York fue la segunda semana de la moda más inclusiva en su historia. De los 2327 modelos seleccionados para 78 desfiles, 24 eran transgénero y 12 se declararon como no binarios. Una gran diferencia por ejemplo con la edición S/S de 2016 en la que solo desfilaron 3 modelos trans.

El aumento de la presencia de modelos trans está despertando debates en la audiencia mainstream acerca de la importancia de que la comunidad trans se sienta representada.

TommyHilfigher x IndyaMoore

Sin duda, el aspecto más importante de la diversidad e inclusión es el aspecto estructural dentro de las empresas de moda, esas mismas que proclaman a los cuatro vientos la visibilidad del colectivo LGTBIQ+. Esto requiere creer en el cambio. Puede que suene a obviedad, pero rara es la empresa que de verdad se toma esto en serio.

Cuando existe diversidad en los órganos de decisión y puestos de mayor rango en estas empresas, es cuando este cambio se hace real. No se trata de seleccionar a un modelo “diverso”, sino más bien tener una estrategia de contratación que incluya a todo el mundo por igual y darles voz para que se sienten a la mesa con los peces gordos que toman las decisiones que nos afectan a todos.

En los últimos años hemos presenciados dos ejemplos de (acertadísima) inclusividad: Virgil Abloh como director artístico de Louis Vuitton y Edward Enninful como redactor jefe de Vogue UK. 

 

 

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¿Qué pueden hacer las marcas para crear un cambio real? ¿Y nosotros?

Por suerte o por desgracia, la diversidad se ha puesto de moda y muchas marcas la utilizan como reclamo en beneficio propio. No obstante, como comentábamos, el cambio debe venir desde dentro, como un cambio estructural que pida a gritos una actualización de los valores de las empresas.

 

 

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El cambio no solo viene de las empresas; nosotros como consumidores tenemos más voz y voto del que nos creemos. Debemos ser conscientes de qué y a quién apoyamos, y con esto nos referimos también a quién seguimos en redes sociales y apoyamos con nuestros likes; no basta con simplemente mirar por encima y sospechar si tal o cual campaña es lo suficientemente diversa, sino, ¿cuáles son los valores de esta empresa, más allá de las campañas en favor de la diversidad que plantea? ¿Cómo es esta empresa por dentro? ¿Cuida de sus trabajadores? ¿Qué tipo de personas están en los órganos de decisión? Si la mayoría son hombres, blancos, CIS, heterosexuales, quizá deberíamos cuestionarnos la veracidad de sus hashtags y campañas virales.

Autora: Lara Ontiveros
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