Inspire Us: Beatriz Vilariño

Publicado por el 13/02/2020

Beatriz Vilariño, realizadora de cine y publicidad, nos cuenta cómo empezó en el mundo audiovisual y los detalles de su último cortometraje Cabelo”.

 

Beatriz, háblanos un poco sobre ti, ¿cuáles son los pasos previos a donde estás ahora? ¿qué planes tienes para el comienzo de 2020?

Nací en Vilagarcía de Arousa, a orillas del mar gallego, en 1988. Durante mi infancia sentí inclinación por la escritura y las artes plásticas, lo que me llevó a estudiar Comunicación Audiovisual. Durante la carrera compaginé el estudio con la escritura de críticas y ensayos para la revista Scifiworld. Durante esta etapa tuve la oportunidad de entrevistar a Wim Wenders. Esta experiencia en la revista termina por encaminarme hacia la dirección y realizo mis primeras piezas audiovisuales, “Silencio Interrumpido” (2010) y “Entheos” (2011).

Al acabar la licenciatura me decido a profundizar en la parte más visual del cine, que me intrigaba. Me mudo a Barcelona y estudio, como alumna becada, el Master en Dirección de Fotografía cinematográfica de la ESCAC (Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya), donde profundizo en el conocimiento del celuloide y realizo mis primeras piezas en 16mm y 35mm.

En el año 2015, dirijo mi cortometraje “#empty” con Greta Fernández como protagonista. Esta pieza consigue selecciones en diversos festivales nacionales e internacionales como el Lucca Film Festival, el Milano Fashion Film Festival o el Berlin Experimental Film Festival.

Paralelamente trabajé como realizadora durante varios años para las empresas Mango e Inditex. Actualmente, me dedico a la realización publicitaria dentro de la productora Apartamento. He realizado campañas para Nike, Lacoste, Tous, entre otras.

Este año comenzaremos la distribución de mi último cortometraje “Cabelo”, rodado en 16mm durante varias etapas temporales y ambientado en Galicia. Al mismo tiempo me dedicaré a finalizar el guión de mi primer largometraje de ficción.

 

 

Tu imaginario nos parece precioso. ¿Puedes hablarnos de algunas de las referencias artísticas o personales que te inspiraron para conseguir llegar a esta estética? Libros, revistas, una película de la infancia…

Me alegra mucho que os guste mi trabajo, ¡muchas gracias! La verdad es que a la hora de concebir un proyecto suelo partir de una imagen o de un sentimiento, normalmente vinculado a un recuerdo, un lugar o una reflexión. A partir de ahí comienzo a construir. Me cuesta hablar de una serie referencias permanentes, sino más bien de una sensibilidad particular que se va forjando con los años a través de una gran variedad de estímulos, personas y vivencias. Normalmente, cuando comienzo un proyecto, ese proyecto se ve influido por las cosas que estoy viendo o leyendo en ese momento o los referentes surgen a través de la idea inicial. Por ejemplo, “Cabelo”, mi último cortometraje, que ahora va a comenzar su distribución, partió de un recuerdo personal. Luego ese recuerdo fue tomando forma y ahí es donde las referencias dormidas aparecen y me ayudan a terminar de construir la historia. En este caso hubo referencias de distinto tipo, desde obras literarias como “A la espera de Dios” de Simone Weil o “Filosofía da saudade” de Ramón Piñeiro, artistas como la estadounidense Betye Saar o Salvador Dalí, fotógrafos como Gregory Crewdson y también cineastas, en este caso Robert Bresson (uno de mis referentes fundamentales), pasando por Antonioni, Carl Dreyer, Naomi Kawase, Andrei Tarkovsky, Andrea Arnold, Carlos Saura, etc. Considero que las referencias terminan de avivar el fuego, pero la mecha tiene que partir de ti misma.

 

¿Cómo es tu trabajo diario? ¿Cómo sueles empezar un proyecto nuevo cuando una marca llama a tu puerta? Es decir, guión, cámara, localizaciones, modelos, arte…  ¿Te parece necesario o te gusta involucrarte en toda esta parte? 

Estoy constantemente buscando nuevas lecturas, películas o referentes, me gusta ver los proyectos de la gente que me rodea e intento empaparme siempre de trabajos nuevos y nuevas experiencias. Sobre todo en publicidad y moda se busca siempre lo nuevo y, en cine, aunque parezca contradictorio, suelo buscar más lo viejo, lo olvidado, lo que se cuece a fuego lento; a veces estos mundos se fusionan y salen cosas sorprendentes.

Dentro del entorno publicitario la parte conceptual y el guión suele venir dada por la agencia creativa, los realizadores en este caso aportamos nuestra perspectiva y damos la forma final a ese concepto, lo materializamos con nuestro estilo personal y nuestra visión. En ficción o en proyectos personales, en mi caso me implico también en la tarea del guión y conceptualización, es cuando el proyecto es más propiamente mío; también las localizaciones tienen mucha importancia para mí y normalmente me dedico a ello en exclusiva. Posteriormente, intento rodearme de aquellas personas que sé que comparten mi sensibilidad y que sé que van a aportar mucho a la idea inicial. Siempre me gusta que el resto de mi equipo sea muy participativo y que me aporte su visión de la pieza, a veces llegan a descubrir elementos dentro de la historia que yo misma desconocía. Me gusta implicarme mucho en la parte visual, la parte del trabajo de cámara y luz me atrae especialmente y siempre intento que la imagen esté confeccionada de manera que aporte el máximo significado a la historia y que todos los elementos dentro del plano tengan una razón de ser. También me interesa mucho la parte de dirección artística, que ayuda a dotar de vida a esos espacios que a priori estaban inertes, siempre intento escoger con mimo todos los elementos que van a aparecer delante de la cámara, para conseguir que tengan coherencia entre sí.

 

 

Esta es una pregunta muy escuchada en el último año, pero no podemos dejar de hacerla. En tu perfil de Instagram te defines como “Film director”, un cargo que, la mayoría de las veces en el mundo del cine o producciones, se asocia a hombres. ¿Cual es tu opinión sobre esto? ¿Consideras que alguna vez te ha costado más optar a ciertos proyectos por el hecho de ser mujer? 

Mi experiencia personal en la actualidad es que se empieza a valorar positivamente el hecho de que sea mujer, por ejemplo en el entorno publicitario, en varias ocasiones me han dicho que estaban buscando específicamente una mujer para el proyecto, creo que ahora mismo las mujeres estamos viviendo un buen momento para crear y tenemos que demostrar nuestra valía, de manera que el hecho de que seamos mujeres o no termine siendo algo irrelevante. Pero hay que decir que no siempre es así. Anteriormente, sobre todo en ámbitos más técnicos y dentro de empresas, sí me he encontrado con gente que dudaba de mis conocimientos por ser mujer y por ser joven; siempre tenía la sensación de que yo tenía que demostrar mucho más y dar más explicaciones de lo que sabía por el hecho de ser mujer y esto termina siendo agotador.

 

Las partes de producción dentro de una gran marca en ocasiones se suelen externalizar. Sin embargo, cada semana un nuevo lanzamiento trae consigo un pequeño fashion film casi con más importancia que la foto de campaña. Cada prenda cuenta una historia. ¿Crees que un puesto como el tuyo puede pasar a ser imprescindible o fijo dentro de una compañía de moda o agencia?

Cada vez las marcas utilizan más contenido audiovisual, y un contenido audiovisual que se vuelve más efímero y de rápido consumo, por lo que al final se hace necesaria la presencia de un equipo interno de vídeo, sobre todo para el ecommerce de moda, en el que el vídeo ayuda mucho a entender cómo es la prenda. Lo que sí es cierto, es que cuando te enfrentas a campañas que requieren cierto nivel de producción, en ocasiones la externalización es necesaria, ya que el trabajo que hacen las productoras audiovisuales es difícilmente sustituible por equipos internos dentro de la marca. Creo que ambas figuras van a coexistir, por un lado una figura interna que genere contenidos frescos y, por otro lado, la figura de las productoras y de los realizadores externos que se hacen necesarios cuando se quieren llevar a cabo proyectos de mayor envergadura. Estamos en un momento de renovación total del audiovisual y todavía queda mucho por ver y por hacer, es un momento fructífero y muy interesante en todos los sentidos, aunque también plagado de retos e interrogantes.

 

 

En tu web vemos un apartado Film mas personal e íntimo. ¿Cómo combinas el trabajo para las marcas con este tipo de proyectos? ¿Crees que es necesario para un artista mantener vivas estas dos partes? ¿En este caso, te ocupas tu de toda la parte de producción y post-producción?

La verdad es que es complicado combinar el trabajo para marcas con el trabajo más personal, de hecho, muchos de mis proyectos se han dilatado más de lo que me hubiese gustado por lo difícil que es encontrar tiempo libre, ya no sólo para mí, sino para el resto de implicados en el proyecto. En muchas ocasiones, este tipo de proyectos no cuentan con financiación, por lo que el resto del equipo necesita sacar tiempo de sus otras ocupaciones para dedicárselo a este tipo de obras que se hacen por amor. Creo que si eres capaz de hacer un esfuerzo así, es porque realmente lo necesitas, tiene que ser algo en lo que creas profundamente, si no, es muy difícil aguantar el sobreesfuerzo que supone rodar algo sin prácticamente medios materiales, incluso, exponiendo tu propio capital, como ocurrió en mi caso para rodar mi último proyecto. Existen ayudas gubernamentales, pero hay muchísimos proyectos que compiten y, en ocasiones, tienes que dedicarte por entero a ello para conseguir lograr algo, y para muchos, como es mi caso, esa dedicación exclusiva no es posible. Lo cierto es que cuando ves el resultado final te das cuenta de que merece la pena, porque has creado algo propio y eso da una gran satisfacción y, de algún modo, se te olvidan los momentos difíciles que pasaste para llegar ahí.

 

Hemos visto en tu Instagram que estabas buscando colorista para un proyecto personal similar a los proyectos de Film que ya están en tu web. ¿Puedes hablarnos un poco sobre él? ¿Hay alguna localización o concepto nuevo que te apetezca explorar durante este año? ¿Y alguna marca o cliente con el que todavía no hayas trabajado?

El proyecto que estoy finalizando ahora mismo es un proyecto de cortometraje rodado en 16mm en Galicia en el que llevo trabajando bastante tiempo. Con suerte, este año comenzaremos la distribución por festivales: Es una pieza en la que he puesto mucho de mí y en la que creo que siento las bases del tipo de cine que me gustaría hacer. Es una historia con una protagonista femenina que emprende un viaje tanto exterior como interior, atravesando la memoria y el espacio volátil del espíritu.

En este año que empieza me gustaría avanzar en un proyecto de largometraje del que tengo el esqueleto principal, pero al que todavía le quedan capas de contenido por trabajar. También me gustaría explorar los alrededores de Madrid, donde me he mudado recientemente, ya que plásticamente me ofrece un paisaje que despierta mucho mi  interés y me encantaría poder ambientar mi próxima historia en él.

En cuanto a las marcas con las que me gustaría trabajar, la verdad es que hay infinidad, sobre todo me interesan aquellas marcas que tengan un sentido de la estética más orgánico, natural, que dejen libertad para crear y no solo se centren en vender un producto. Me gustaría involucrarme en proyectos en los que se conciba al cliente como una persona  y no un mero número, y que esa filosofía se extienda también a la manera de trabajar la publicidad y la fabricación de los productos. Me apetece mucho formar equipos con personas a las que admiro y trabajar más fuera de España; que mis próximos proyectos supongan un reto y un continuo aprendizaje.

 

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