Loewe te lleva de viaje a través del último lanzamiento de Paula’s Ibiza

Publicado por el 27/04/2020

¿Cómo va a continuar nuestra vida a partir de ahora? ¿Seguirá igual dentro de un par de semanas? ¿o de un mes? ¿Qué haremos en verano?

Antes de todo esto habíamos pensado en volver a Ibiza. Antes de las vacaciones de agosto o después, en septiembre, cuando descubres que Madrid sigue estando a 45º y no eres capaz de sacarte de la cabeza los días que has estado en la playa.

Cuando pensamos en los viajes a Ibiza y siempre se revive la misma sensación, entrar en el agua, secarse al sol, echarse crema, gastar un carrete entero intentando sacar una foto de las olas contra las rocas, más sol y al día siguiente repetir.

Los planes (por supuesto) cambiaron de un día para otro, no sabemos si podremos ir a la playa, si habrá restaurantes escondidos por descubrir o si podremos visitar las tiendas cercanas a la playa para comprar cestas, abalorios con conchas y alpargatas de esparto. Quizá sí que podremos disfrutar de todo esto, con mucha menos gente y con distancia de seguridad.

Tal vez podamos hacer una introspección e imaginar que sí que cogemos un avión y nos vamos a la playa. Meditar e imaginarnos que nuestro lugar seguro de tranquilidad es Ibiza.

La nueva fragancia de la cápsula de Paula’s Ibiza de Loewe, cayó del cielo, como una puerta hacia el verano en Ibiza. La sensación de dejarse llevar que transmite la isla, el amor libre, la pérdida de la noción del tiempo y también las ganas de vivir cada momento intensamente, todo dentro de una fragancia.

Jonathan Anderson quiso rememorar los veranos de su infancia, con los días de sol eternos y todas las sensaciones de naturaleza viva, salvaje, desnuda y única de Ibiza.

Transportar a alguien a un momento concreto de su memoria a través de un olor familiar no es fácil, tiene que ser muy específico y muy concreto. Para eso, Nuria Cruelles, perfumista de la marca, buscó dentro de todos sus recuerdos y sensaciones aquellos toques que pudiesen llevarnos en un segundo a una playa a última hora de la tarde. Agua de coco mezclada con resina de algas marinas, un poco de gálbano, incienso, sándalo y pachouli. Dice que “Huele como si cogieras un tronco que ha llegado a la orilla arrastrado por las olas”. Todas estas notas y moléculas de verano, se mezclan a la perfección para que vivas ese momento.

Para meternos un poco más en nuestro viaje interior a Ibiza, tanto la caja como el frasco de la fragancia nos aporta el tono de color a nuestra imaginación. Los estampados de caballitos de mar, corales y sirenas con el color azul turquesa de la tienda original de los años 70, fundada por Armin Heinemman y Stuart Rudnick. Completando la gama de color con el frasco en degradado recogiendo todos los colores de la isla, desde la arena a la tierra rojiza y desde el verde de la vegetación hasta todos los azules del agua.

Así ya se puede sentir que estás en los 70, disfrutando y dejándote llevar, una sensación captada a la perfección por Gray Sorrenti mediante un abrazo, cálido y dulce entre Mona Tougaard y Fernándo Lindez. Solo una imagen para cerrar el círculo de sensaciones que nos lleva a la Ibiza.

Recrear los planes que habías hecho para el verano es más fácil ahora, con un toque detrás de cada oreja y un poco en las muñecas. Te sientas tranquilamente, cierras los ojos y ya estás en Ibiza.

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