Music Equinox, at last

Publicado por el 30/03/2021

George Harrison, el Beatle más espiritual y reservado de los cuatro de Liverpool, alentaba sin esfuerzo cada vez que uno de los mensajes más socorridos encontrados en su música- sobre todo el pasado año – en momentos de crisis, se repetía en nuestros oídos como un presagio esperanzador que nos imponíamos casi a la fuerza: All things must pass

Esa frase, que nunca ha llegado a ser manida sino más bien venerada, nos llenaba de sentido. Ahora, un año más tarde, con la primavera recién despierta, pero esta vez con las puertas abiertas y las ventanas sin cristal a un exterior florido y húmedo que ya podemos oler de cerca y pisar, el mensaje se vuelve más viral que nunca en nuestra mente, dándonos la razón. 

It’s not always gonna be this grey

Quizá porque la espera ha sido larga, o porque eso de ‘ilusionarse’ por una estación del año (especialmente, ésta) que deja de pasar desapercibida y ya vuelve a formar realmente parte de nuestras vidas, el equinoccio musical de novedades se adentra sin recelo y con la convicción de podernos devolver un espejo de emociones tangibles, en un campo abierto, en un calle con pétalos de jacaranda urbanita que caen al suelo, o en un malecón respirando aire marino. 

En definitiva, en un jardín del que puedes salir. Por fin.

 

AT LAST – NÚRIA GRAHAM

Y con esta misma premisa, nos iniciamos con una de las cantautoras más impecables del panorama nacional, Núria Graham, que adelanta su nuevo trabajo con ‘At Last’: un single hipnótico, de halo existencial, cuyos primeros acordes al piano ya te alejan del ritmo rutinario de los días – una atmósfera de exploración entre jazzy y experimental que en el estribillo se eleva a un enjambre de armonías que repiten ‘At Last’, como un mantra. Núria, de sangre catalana e irlandesa (una mezcla tan genuina como rica en influencias), habla del cuidado a una misma. De un viaje inmerso en daydreaming donde se convierte en un personaje melancólico a la par que teatral, inspirado en Kate Bush

Comenzamos a conocer a una nueva Núria que se abraza en una introspección más oscura e inquietante, la valentía enjoyada: todo enmarcado en un vídeo (producido por Escafior Films) con una fotografía sobria y muy cinematográfica que sigue la estela de su anterior álbum, ‘Marjorie’.

 

FOR FREE – LANA DEL REY, WEYES BLOOD, ZELLA DAY

Tras un pequeño retraso – pandémico, claro – Chemtrails over the Country Club, el séptimo álbum de estudio de la últimamente archi-criticada y polémica Lana del Rey, por fin pudo estrenarse. Hemos elegido esta versión de ‘For Free’, la popular canción escrita por Joni Mitchell, incluida en el disco y acompañada de Zella Day o la voz de la siempre maravillosa y enigmática Weyes Blood. Joni es, precisamente una de las múltiples referencias en este disco de Lana que, como el de Núria, se aferra a una composición personal e íntima, que serpentea entre la escena alternativa de los noventa (también Kate Bush) y la sólida biblioteca setentera de cantautores de protesta y estandartes del folk americano de la época (Dylan, Joan Baez, Joni o desde UK, Fleetwood Mac) y que se entrevé como una versión más acústica de su anterior trabajo, Norman F****** Rockwell, nominado al Grammy. Aunque les prometió a sus fans un disco de versiones de los clásicos americanos, este disco se adelanta para calmar las aguas; rindiéndose homenaje a sí misma, al camino recorrido desde la camarera que un día fue, antes de convertirse en un icono pop de la última década gracias a Born To Die. Y, como de costumbre, su habilidad para llevarte a otras épocas, esta vez escoltándose en un country psicodélico y aura hippie propia de las ensoñadoras colinas de California donde se forjaron las leyendas del folk, resulta de nuevo irresistible.

 

DIRTY MOUTH – ALICE PHOEBE LOU

Quizá uno de los videoclips homemade y canciones más geniales y frescas de la temporada, es Dirty Mouth, de la sudafricana Alice Phoebe Lou, conocida por su espíritu libre, DIY, nómada, wanderer: Alice puede llenar una sala de conciertos en cualquier ciudad europea, como avisar de improviso en Facebook casi cualquier semana al mes de que va a pasearse por un parque céntrico de Berlín – donde reside desde hace años – para dar un pequeño acústico  en la calle, algo que nunca ha dejado de hacer, pese a ser reconocida a nivel internacional y cosechar un altísimo nivel de suscriptores desde sus inicios. Indistintamente del lugar, esta menuda cantante rubia con eterna apariencia Tinkerbell ama la calidez del directo espontáneo y la diversión de estar cerca de quien le escuche. En este single adelanto (su próximo álbum, Glow, acaba de estrenarse), Alice se desinhibe alegremente en una playa durante la hora dorada, suenan guitarras que saben a atardecer, a tiempos mejores: aura punk, jugando con sus letras y sin amedrentarse al decir lo que piensa en un baile con el que demuestra cuán gratificante es convertirte en una badass; diciendo libremente lo que te dé la gana y advertir que no piensas parar, sacando tu tercer dedo con una gran sonrisa en la cara:

I got tough ’cause I had enough
I was a girl with a big heart
And they really roughed me up
I’ve got a dirty mouth
I’m not gonna wash it out

 

MURIENDO DE ENVIDIA – C. TANGANA & ELÍADES OCHOA

¿Quién no se ha levantado últimamente con esta canción de fondo y de repente le han entrado unas ganas desproporcionadas de bailarla en una verbena? Si eres una de las nuestras y sabes que la letra contagiosa de Muriendo de Envidia te tele-transporta a un lugar feliz rodeada de amigxs, y que, además, coincides en que es el mejor track del último disco de C.Tangana, bienvenida; si no, haz la prueba y sabrás a qué se debe tanto alboroto. La melodía que toda celebración debería tener, la voz del legendario Elíades Ochoa (Buena Vista Social Club, Cuba), la gran fiesta olvidada, el despertar primaveral definitivo. Resulta obvio señalar que se trata probablemente del mejor disco del susodicho Puchito hasta la fecha, gracias, sin duda, a un elenco de colaboraciones de primer nivel que han enaltecido toda una colección de temas donde el género deja de ser un condicionante y se da rienda suelta al zénith del folclore latino. Si ya añades el polvo de estrellas del equipo de Santos Bacana con Little Spain (la productora audiovisual sin la que C. Tangana no anda solo) la experiencia de El Madrileño, absoluta e irremediablemente viral, te empuja a ver de frente esa luz al final del túnel y sonreír sabiendo el porqué. Spring, baby.

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