No System – Vinca Petersen

Publicado por el 11/11/2020

La primera edición de No System se publicó en 1999 bajo la condición de que el precio se mantuviese en 9,99 libras para que sus protagonistas pudieran comprarlo. 21 años después vuelve a publicarse este fotolibro que narra en primera persona la vida nómada de una Techno Traveler. Diez años de viaje por Europa organizando festivales clandestinos recogidos en más de 200 fotografías junto a imágenes de diario íntimo y objetos efímeros de Vinca Petersen.

En 1994, tras pasar por los squats de Londres, Petersen decide volver a casa de sus padres, trabajar durante 6 meses en un supermercado y ahorrar el dinero suficiente para comprarse una autocaravana y echarse a la carretera junto a Alien Pulse, un colectivo sound system compuesto por veinteañeros ingleses y alemanes con un estilo de vida en paralelo al sistema: en comuna, autogestionados a base de vender camisetas y montar bares a prueba de ravers, dedicados a seguir la estela de los lugares donde pudieran asentarse y desplegar sus equipos de sonido llevando música y magia donde quiera que montasen la fiesta.

Vinca tomó fotografías durante todo su camino, afición que le venía desde niña, y finalmente las reunió en No System. Publicado por primera vez con Steidl en 1999, el libro ofrece una visión modesta y tierna, rozando a veces lo maternal, de un mundo no mostrado hasta entonces, representando la hermandad que se crea conviviendo en circunstancias límites y el ambiente que generan determinadas drogas sin necesidad de hacer alusión directa a ellas.

Petersen se mantuvo en la carretera hasta unos meses antes de ser madre en 2005. Ahora, asentada en Ramsgate junto a su hijo, ya no es nómada, pero basa su labor en compartir los frutos que ha dado su estilo de vida. Además de tener una acogida de éxito en el circuito artístico representada por entidades como Saatchi Gallery de Londres, Turner Contemporary y próximamente V&A Dundee, hay que destacar su labor social. Con Future Youth Project da vida a un proyecto que adapta el viaje a personas discapacitadas, las cuales no tendrían ninguna posibilidad de moverse fuera de su contexto, intentando compartir y democratizar la experiencia de viajar acompañándolo de la educación y los cuidados adecuados.

Ha publicado otros dos fotolibros: Future Fantasy con Ditto en 2017 y Deuce and Quarter con IDEA en 2018. En ellos se narran distintas facetas de su vida como adolescente modelo, raver… pero siempre bajo el concepto de trazar un camino propio y cubriendo la vida al estilo de road movie. La calidad y humanidad de su testimonio lleva en sí un poso social muy potente, la humildad con la que se muestra al mundo hace que el resultado sea accesible a todos.

No System quizás sea una proyección de las únicas alternativas que vamos a poder tener para reunirnos u organizar fiestas en el presente y en un futuro a corto y medio plazo: de manera clandestina, nómada y a la huida de una autoridad que teme que por la infección y degeneración de sus ciudadanos. Aunque intenten normativizarnos, si la tecnología no llega a absorvernos del todo, como seres humanos seguimos teniendo la necesidad vital de reunirnos, bailar y celebrar la vida.

 

No System is back!

 

 

¿Hay mucha distancia entre el lugar en el que naciste y en el que vives ahora?

¡Esa no es una pregunta fácil de responder! Nací en Corea del Sur porque mi padre trabajaba allí. Luego viví en Rumania y Suecia hasta que finalmente comencé la escuela en el Reino Unido. Viajé durante mis 20 y luego, cuando cumplí los 30 y nació mi hijo, me instalé en Ramsgate, Kent.

 

¿En qué basas tu trabajo ahora? Además de tu trayectoria como fotógrafa, modelo y artista colaboras con diferentes organizaciones sociales, y has formando la tuya propia ¿puedes contarnos sobre tus compromisos sociales?

Nuestras vidas son siempre un viaje, una historia que se desarrolla, y mi viaje me alejó poco a poco de la obsesión por crear libertad para mí misma y pasar a crear libertad también para los demás. Unos años después del nacimiento de mi hijo fui a estudiar Bellas Artes en la Universidad y durante este tiempo encontré la obra de Joseph Beuys y su teoría de la Escultura Social. Había estado participando en largos viajes a Ucrania llevando ayuda a los orfanatos allí y me di cuenta de que esto podría convertirse en una pieza de Escultura Social: formé Future Youth Project y compré un gran autobús rojo y comencé a llevar personas que normalmente no tendrían ninguna oportunidad de viajar tan lejos en largas aventuras a Ucrania para trabajar en proyectos creativos allí. Ahora tenemos nuestro segundo autobús y hemos realizado 9 viajes. En este momento apoyamos a un grupo de hombres y niños discapacitados en instituciones estatales muy remotas; hemos creado clases para ellos en las que aprenden a pintar, dibujar, jugar y crear con la ayuda de nuestro terapeuta artístico ucraniano. Antes de que se establecieran estas clases, los hombres no tenían nada que hacer en todo el día y se volvían muy distantes, estresados ​​y, a menudo, pasaban todo el día simplemente balanceándose hacia adelante y hacia atrás y autolesionándose.

 

La primera edición de No System salió en 1999 ¿por qué decidiste sacar una segunda en 2020? ¿Qué diferencia hay entre la primera y esta segunda?

¡Porque durante 20 años gente de todo el mundo me pidió que lo reimprimiera! La primera edición se había vuelto muy cara y nunca me gustó la idea de que No System fuera exclusivo, eso funciona para algunos libros, pero no para este ¡Creo que todos deberían tener la oportunidad de verlo!

Mantuve la segunda edición exactamente igual que la primera. El libro estaba ‘más allá de mí’ en este punto, pertenecía a la gente, así que cambiarlo me parecía incorrecto. Hubo mejoras simples en el papel y la encuadernación, pero el contenido es una copia exacta; incluso utilicé los escaneos originales de hace 20 años.

 

En definitiva ¿qué te hizo abandonar ese estilo de vida?

Al final, huir de la policía es agotador. También tenía muchas ideas creativas y proyectos que quería realizar y eran imposibles de hacer desde un camión.

También quería tener un hijo y, para mí, era importante darle a este niño un ‘lienzo en blanco’ para que se convierta en quien era y no se le impongan mis ideas.

 

¿Ves mucha diferencia entre la cultura rave de hoy y la que viviste? ¿Qué crees que ha podido afectar para perder esa magia presente en los noventa que se extendió hasta los dosmiles?

No creo que haya perdido la magia, imagino que es solo un tipo diferente de magia. En la década de los noventa teníamos muy pocas formas de comunicación y ninguna red social, así que, por supuesto, vivir “el momento” era mucho más fácil. Eso crea una cierta calidad de experiencia.

Pero hoy, como en los noventa, la gente tiene sed de libertad y comunidad. Una fiesta rave es, y siempre será, un lugar al que ir, desprenderte de tu vida y entrar en un mundo creado temporalmente para llevarte a otro lugar. Desde que existen los humanos, se han reunido para bailar y celebrar juntos. Durante los últimos cientos de años, los encuentros que solían caracterizarse por bailes como eventos religiosos, o celebraciones de diferentes épocas del año o momentos como la cosecha, han sido destruidos lentamente por cada vez más restricciones. Siempre habrá personas que no puedan soportar esta constricción y tengan que liberarse, moverse y reír, aunque solo sea por una noche.

 

Lanzaste Future Fantasy con Ditto en 2017, mientras escribo esto lo tengo sobre la mesa, creo que es mi fotolibro favorito hasta la fecha, aunque aún no pude ver No System. A grandes rasgos qué cuenta uno y otro ¿En qué puntos de vitales te encontrabas?

Future Fantasy se creó a partir de la parte de mi archivo que abarca el momento en que dejé la escuela a los 17 años y estaba tratando de ir a raves y trabajar al mismo tiempo; se trata de la dualidad de alguien que se convierte en un adulto con esas responsabilidades, al mismo tiempo que se genera de la emancipación del hogar y los padres y el deseo alocado y tierno de querer disfrutar de esa libertad.

No System comienza cuando tengo alrededor de 21 años y decido dejar la ‘vida normal’ y unirme a los sound system que viajan por Europa organizando raves y festivales ilegales. No System comienza conmigo comprando mi primer vehículo para vivir y emprender esa aventura.

 

¿Qué mensaje te gustaría transmitir a las nuevas generaciones con tu libro? No solo ravers, si no a la gente del presente y el futuro..

Siempre he querido animar a las personas a buscar la libertad que desean. Ya sea físicamente o dentro de sus propias mentes. Mis libros tratan literalmente de mi vida, pero también podrían conectarse directamente con las experiencias de otras personas. Cuando hice la instalación de 700 fotografías de 25 metros de largo A Life of Subversive Joy (Sweet Harmony, Saatchi Gallery, 2019), lo que vi en las personas que vinieron a verla fue una sensación de que era un reflejo de sus propias vidas. Todas las personas con las que hablé dijeron lo mismo: podían sentirse a sí mismos y reconocer sus propias experiencias dentro del trabajo.

 

¿Podrás contarme algún plan futuro?

Estoy instalando Life of Subversive Joy nuevamente en el V&A Dundee en 2021 y también haré una exposición individual en la Northern Gallery for Contemporary Art y otra en la Martin Parr Foundation. Pero en general, estoy explorando ideas de libertad y expresión. Pensando en nuestro deseo de reunirnos y conectarnos, tanto en el contexto de raves como en formas más pequeñas y sencillas.

Como seres humanos, tenemos sed de conexión y esto ha sido secuestrado por las redes sociales. Estoy explorando formas más saludables de crear conexiones. También me interesan las historias de nuestras vidas y cómo las usamos para aprender continuamente. Miramos hacia atrás en nuestras vidas, recuerdos, experiencias y recalibramos. De esta manera, nuestro pasado es una gran parte de nuestro futuro: mirar hacia atrás es, de hecho, cómo imaginamos y creamos nuestro futuro.

 

Brevemente, ¿cuál crees que fue la mayor lección de la vida en la carretera? ¿Es la alternativa estrella para sensibilizarnos con los demás y con el medio?

La valentía fue mi mayor lección. No tengo los miedos que mucha gente tiene. El miedo a futuros impredecibles, el miedo a que las cosas vayan mal, el miedo a los extraños, el miedo a las autoridades. No tengo miedo de esas cosas porque una experiencia tras otra me enseñó que las cosas nunca son tan malas en realidad como uno piensa que serán.

Además de poder poner las cosas en perspectiva. Entender qué es importante y qué no.

Es muy interesante ver a todas las personas ahora darse cuenta de que si puedes trabajar a través de Internet y no tienes responsabilidades que te mantengan apegado a un lugar físico, puedes vivir en un vehículo. La gente (en este mundo sobrevalorado) empieza a pensar que la libertad que se obtiene al vivir en un vehículo no es solo la libertad de cuerpo y mente, sino también la libertad financiera. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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