Personas A.S.: una mente (im)perfecta

Publicado por el 14/10/2020

La Alta Sensibilidad es un rasgo de la personalidad presente aproximadamente en un 15-30% de la población y que supone una mayor sensibilidad emocional y mayor reactividad en el sistema nervioso central de la persona. La doctora referente en esta materia, Elaine Aron, destaca la existencia de cuatro factores: la profundidad de procesamiento, gran emocionalidad y empatía, sensibilidad hacia las sutilezas y sobreestimulación (o saturación). Las personas PAS también pueden sentirse afectadas por ruidos fuertes o luces brillantes, sufrir manifestaciones físicas de estrés y, en el plano emocional, viven de manera muy intensa. Esto son solo algunas características que te definen, en mayor o menor medida, si eres una persona altamente sensible.

Mi historia

Sentirme abrumada en el metro, agobiada por las luces estroboscópicas en el teatro, agotada por el volumen exacerbado en un concierto. Las caras, las calles, los ruidos, los olores, la velocidad y los silencios. Demasiada cercanía, pequeñas partículas en suspensión, detalles remotos en espacios abiertos. Los estímulos comienzan en el momento en el que cruzo el umbral de la puerta, a partir de ahí todo puede convertirse en algo radicalmente nuevo. Intento llegar siempre cinco o diez minutos tarde cuando quedo porque, si tengo que esperar yo, me abstraigo en el entorno y después no puedo volver al mundo hasta que ha pasado un buen rato. A veces me hablan, pero mi mente no puede concentrarse en nada que no sean las gotas de lluvia que se han quedado adheridas a la ventana y en cómo lo harán para resistirse a la fuerza de la gravedad. Me quedo mirando a la gente fijamente sin darme cuenta de que puede resultar intimidatorio, yo sólo quiero comprender.

Hago un millón de preguntas fuera de contexto y divago en análisis sin fin. Puedo dar mil vueltas a lo mismo y puedo darlas en un milésima de segundo; siempre que puedo me echo la siesta porque dormir es lo único que me da una tregua. Nos vamos a un bar a tomar algo y yo me quedo sentada en una silla y observo; todo el mundo me pregunta si me aburro pero solo tengo esa sensación de estar frente a una enorme pantalla de cine, viendo una película que me fascina y me conmueve de una manera tan intensa que es imposible de controlar. No, no soy tímida y no, no odio el mundo. Soy una persona altamente sensible y estoy bien.

Vero es una de las mujeres más valiosas de mi vida y es PAS. Fue ella quien me dijo que pensaba que yo lo era. Y resulta que ahora es mi gran referente porque es quien me ha enseñado algunas de las cosas más importantes sobre cómo vivir con nuestro rasgo sin que nos condicione. Poder expresarme sin sentirme juzgada me ha dado las alas que sé que muchos otros no tienen. Los tiempos, el espacio, la libertad, todas esas cosas que tantas veces sentí que no podría tener porque era una especie de bicho raro completamente al margen de todo… de pronto están aquí. Es verdad que a ella le gusta doblar las mantas y colocar los cojines del sofá todas las noches y yo necesito un poco de desorden para sentir que hay alguien viviendo en casa. Vero es pura energía inquieta, yo casi siempre permanezco en un estado de tranquilidad. Ella es una millennial extrovertida; yo, reservada y Generación Z. Con su alma jardinera me ha enseñado a hablarle a las plantas, pero yo tengo el récord de conseguir que no crezcan. Todo esto hace bastante probable que ser personas altamente sensibles sea lo que nos ha unido. Pues a mí me gusta definirla como mi faro y siento que cuando me pierdo solo tengo que buscarla, es una guía. Siempre me recoge y me inspira.

Y, bueno, esto se ha convertido en un artículo un poco personal, pero es sobre todo una invitación a normalizar algo que no tiene nada que ver con un carácter incómodo o una personalidad rara. Ser PAS no te condiciona, sólo te permite percibir la vida de una manera muy concreta. Todos necesitamos aprender a gestionar nuestras emociones para vivir mejor y ser felices, no hay nada nuevo aquí. Pero si llevas toda tu vida sintiéndote un outsider puede que tú también seas una persona altamente sensible y puede, incluso, que todo aquello que ahora no entiendes tenga mucho sentido. Y no pasa nada.

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