polvo_eres: el tatuaje como herramienta de cambio social

Publicado por el 18/08/2020

Detrás del perfil de @polvo_eres está Ana, una artista y activista afincada en Madrid, que le ha dado la vuelta al oficio de tatuadora usándolo como herramienta para defender la igualdad social. Su último proyecto Brown & Black is Beautiful surge de la necesidad de hacer un registro del tatuaje a color en pieles morenas y negras, creando un muestrario de diferentes colores de tintas en tonos variados de piel.

Primero aprenden y trabajan su arte, luego encuentran el tatuaje. Ella pasa a formar parte de una generación emergente de creativos que está refrescando el mundo del tatuaje concibiendo arte, tendencia y discurso político. Apoyándose en canales como IG, la estética y el mensaje buenrollista de esta nueva ola del tatuaje se extiende como la espuma sensibilizando mentes y creando vínculos entre individuos que van perdiendo el miedo al contacto físico.

En su estudio en Vaciador, Carabanchel, maneja técnicas diversas entre ellas el handpoke y pone precio libre a sus tatuajes. Ella puede darle forma a cualquier idea que lleves de la manera más cute o elegir entre su carpeta de diseños de espíritus voladores que no pierden el humor. Si quieres que te tatúe con trazo fino y aprender cosas bonitas escríbele, va directa al ❤

-¿Quién hay tras el arte de @polvo_eres?

Me llamo Ana Rodríguez y soy mexicana. Soy de una aldea pequeña llamada Ziquitaro, que significa lugar de las flores en Purepecha (La lengua prehispánica que se habla en mi zona), sin embargo crecí en la ciudad de Morelia de la provincia de Michoacán. Estudié Bellas Artes, hice los dos primeros años en Madrid, pero luego volví a México a terminar la carrera porque tenía una terrible nostalgia de México y de mi familia que hasta ahora (que vivo en Madrid) me sigue acompañando haha.

Con 26 años comencé a tatuar y me mudé a Madrid donde seguí aprendiendo a hacer tattoos y zines. Durante mucho tiempo me dedique a hacer fanzines de ilustración, cómic y perzines con temas decoloniales y de migración.

Yo no diría que tengo una trayectoria artística, ya que casi todo lo que sé lo aprendí de manera autodidacta, he participado en pocas exposiciones colectivas con grabado, pintura e instalación, prácticas que he abandonado por falta de recursos más que por ganas. Menciono esto último por que creo que el entorno o mundo del arte requiere disciplina, materiales y tiempo que son de difícil acceso para mucha gente y que no todo el mundo puede permitirse, o por lo menos yo no he podido desde mi situación como mujer, racializada y migrante.

Actualmente he vuelto a pintar ya que la cuarentena me permitió tener ese espacio, (sin romantizarla) pues la pintura fue para mi un salvavidas y una manera de equilibrar y canalizar mis pensamientos y cuerpo con lo que estaba pasando afuera. Pero en verdad me dedico principalmente a hacer tatuaje contemporáneo de manera independiente. Tengo algunos proyectos postcoloniales, de performance e instalación en el espacio público que apenas están naciendo.

– ¿Cuáles son los tatuajes, ancestrales o contemporáneos que más te fascinan o te inspiran? 

Bueno, de tatuajes ancestrales no tomo mucha referencia en cuanto a diseños, sin embargo me gusta mucho que el tattoo surgiera principalmente de comunidades afro e indígenas. Sus técnicas de handpoke antiguo y el uso de pigmentos naturales me gusta mucho, así como los distintos rituales de los que participaban antes y después de realizar la sesión de tatuaje.

En cuanto al tatuaje contemporáneo, me gusta mucho el trazo libre que coquetea con lo naive, dibujos de tatuadorxs que parecen dibujados por niñes, me parecen súper honestos y expresivos. Por ejemplo: Rita Salt, Skkinz, Camilla Sandvik, Lows, Auto Christ, Fuzi mama.

También me gustan los tattoos de gente que está jugando mucho con técnicas tradicionales pero con diseños contemporáneos como; Le polo, Cuixi, Kando Sogow.

Hay algunos proyectos de tattoo performance súper interesantes como; Rixardtattoo y Michele Servadio (este último mi favorito) donde interesa más la acción que el resultado, suelen trabajar sin diseño previo.

Hay otros proyectos que abordan el tattoo desde perspectivas sociales o con la idea generar comunidad y compartir conocimientos de forma libre como Proyecto Memento en Madrid, Club de Cicatrización en Barcelona e Inksit en Milán.

Y bueno a mi me encanta toda la ola de handpokers contemporáneos que han refrescado desde mi perspectiva el mundo del tattoo y abierto una brecha para diseños súper auténticos, nuevas texturas y una manera de hacer el tattoo libre de estudios y discursos rancios.

– En Madrid estás en un espacio que compartes con más creativos, ¿cuentas un poco cómo funcionáis allí y cómo es la dinámica del espacio?

Sí, bueno, el espacio se llama Vaciador. En el sitio se realizan diferentes actividades como; clases de yoga, se vende pizza vegetariana los miércoles y hay un estudio de sonido que comparten algunas bandas de música. Dentro del espacio está el estudio de tattoo donde actualmente estamos dos residentes y recibimos invitades de todo el mundo.

Todo se maneja por precio libre incluido el alquiler, esto es bonito por que nos hacemos support entre todes y aportamos lo que cada une puede por mes. También se organizan charlas transfeministas, festivales de fanzines y actualmente estoy proponiendo realizar charlas y actividades sobre racismo y colonialismo. Hay una cocina y salón compartido donde muchas veces comemos en conjunto y después echamos la siesta, es lindo, se genera bastante espacio de cuidados.

– Hiciste una residencia en Matadero, tu proyecto se basó en el colonialismo, ¿lo has ligado a tus proyectos actuales?

Bueno tomé un curso enfocado al colonialismo, el curso se llama P.O.P.S (programa orientado a prácticas subalternas) organizado por el colectivo AYLLU, un colectivo de personas trans, queer, migrantes. Durante el curso vinieron varixs artistxs racializadxs a darnos talleres y charlas, todes enfocan su proyecto en prácticas decoloniales, de migración y racismo.

Para mi tomar este curso me ha cambiado la perspectiva de una forma enorme ya que tomé el curso justo unos meses después de obtener mi permiso de residencia en Madrid. Antes de esto estuve un año viviendo aquí pero de forma ‘ilegal’ ya que los trámites que hice para obtener la residencia tardaron muchísimo. Yo vine a Europa con una visión idealizada, creía que el racismo aquí no pasaba, a diferencia de Estados Unidos donde parece que es más evidente, sin embargo al vivir un año ‘ilegal’ en España me di cuenta de que el racismo en Europa es igual de grave que en otros países, o peor, porque está invisibilizado bajo una estructura enorme de racismo institucional. Entonces para mi tomar este taller no solo me sirvió para un crecimiento intelectual sino también personal y sobretodo para sanar todas las experiencias desagradables que viví ese año de ‘ilegalidad’ y otras que viví de pequeña por mi color de piel y el lugar del que venía.

Después de todas estas vivencias mi trabajo comenzó a enfocarse mucho en temas decoloniales ya que para mi es súper necesario hacer visible todo el racismo estructural que a final de cuentas proviene y es posible gracias a la colonia y a la falta de reparación que hay sobre esta.

– ¿En qué se basa Brown & Black is Beautiful? ¿Cómo se puede participar en el proyecto?

Brown & Black is Beautiful es un proyecto de tattoo que comencé unos meses antes de la cuarentena. Surge de la necesidad de hacer un registro de tatuaje a color en pieles morenas y negras. Como tatuadora y persona racializada me he cruzado muchas veces con tatuadorxs que juran que el color no se queda en pieles oscuras, o que no se ve o que aunque logre hacerse “no queda bien estéticamente”. Esto obvio son creencias arraigadas en el racismo y en la idea de una belleza hegemónica. La mayoría de lxs tatuadorxs dibujan directamente sobre papel blanco y pretenden que su diseño se vea tal cual lo dibujaron, dejando de lado o excluyendo un montón de tonos de piel.

El tatuaje a color de por sí es difícil de ejecutar las primeras veces por que la tinta se mezcla con la sangre e impide ver si el color está entrando en la piel o no, posiblemente en pieles claras sea más fácil verlo a primeras, pero en mi experiencia es solo coger práctica y tener paciencia, como en todo yo creo. Pero en el tattoo muchxs tatuadores prefieren irse por la vía cómoda que es tatuar pieles blancas y también mantener un feed en sus redes sociales que según ellxs es más estético.

Mi propuesta es hacer un registro de tatuaje a color, una especie de muestrario de diferentes colores en tonos variados de piel, para que cuando una persona racializada vaya a tatuarse tenga un referente. A partir de este proyecto mucha gente me ha contado anécdotas de que al irse a tatuar a color, literalmente les dijeran que no, que en su piel no se quedaban los colores o se verían mal. Esto, aparte de ser súper violento para la persona, solo perpetúa prácticas de racismo que a primeras parece que no lo son. Entonces creo que es necesario generar un referente, generar una nueva estética desde nuestros cuerpos y ser nosotres quienes decidan si queremos o no color en los tatuajes o por lo menos poder hacernos una idea de como quedaría.

Paralelamente a las sesiones de este proyecto estoy entrevistando a la gente respecto a sus experiencias migrantes o como personas racializadas en Europa. Está siendo un trabajo bonito y a la vez duro ya que muches compartimos experiencias dolorosas, aun así creo que se está generando una red de apoyo y que al juntarnos y compartir experiencias sanamos juntes. También es emocionante ver tattoos a color en nuestra piel (las caras cuando el tattoo ya está hecho) y saber que estamos rompiendo con una imposición racista y generando algo lindo, retomando nuestro autoestima y amando nuestra piel como es, del color que es, no sé de alguna manera nos da fuerza.

Es súper importante ahora mismo que nosotres generemos referentes con los que nos identifiquemos y que surjan de nuestras comunidades, que se escuche nuestra voz, que sanemos juntes y generemos colectivo, que retomemos el amor y demos dignidad a nuestro cuerpo después de toda la brutalidad y violencia histórica con la que han sido tratados los cuerpos como los nuestros y con la que seguimos siendo tratades (Ley de extranjería, políticas extractivistas en distintos países, CIES, criminalización de nuestros cuerpos, etc). Este proyecto al final es para personas racializadas, entiendo que hay mucho trabajo que la gente blanca tiene que hacer, pero nosotres que encarnamos estas vivencias no podemos hacer de profes, es cansado y nos pone muchas veces en situaciones de vulnerabilidad, pero lo que sí podemos hacer es juntarnos a generar conocimientos compartidos, vivencias encarnadas.

Y por último me gustaría agregar que el tattoo surge como práctica de comunidades afro e indígenas y bueno toda la tradición de tattoo japonés. Y al final ha sido una más de las prácticas de las que la cultura blanca occidental se ha apropiado, tanto que ahora nuestra idea de tattoo es un tattoo en piel blanca, o sea, se ha perdido el registro total de comunidades que llevan haciendo esto años y a las que se salvajiza, exotiza y animaliza por sus tatuajes y prácticas rituales, tattoos que vistos en ellxs están ‘mal’ y que sin embargo si lo lleva una persona blanca no pasa nada, por ejemplo el tattoo Maorí.

– ¿Los últimos tatuadores que te han tatuado?

Nadabien, Mikkischindler, Awitapura, Jamerivs.

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