Women and Needles ~ Soni Gross

Publicado por el 07/04/2020

Soni Gross, es la protagonista de este Women & Needles de abril. Canaria de 25 años, actualmente reside y trabaja en Barcelona. Se declara amante del arte, del cuerpo y de la belleza de lo natural. El mundo del tattoo llegó casi por casualidad a su vida y desde entonces se ha convertido en parte fundamental de su día a día.

A través de su trabajo intenta transmitir un mensaje de respeto, sentimiento y admiración por la naturaleza.

¿Qué te llevó a decir, quiero tatuar?

Es una historia que me preguntan mucho y considero divertida y bonita. Fue una época de mi vida en la que estaba en crisis después de terminar la carrera y decidí hacerme otro tatuaje. Llamé a mi madre y le dije que me iba a tatuar de nuevo, a lo que ella me preguntó : ¿nunca has pensado en tatuar tú? Y desde que me lo dijo se me quedó clavado a fuego dentro de mí. Meses después y sin poder parar de investigar sobre este mundo empecé a aprender y ya no he podido parar.

Así que gracias a mi madre, un ciclo de mujeres, por mujeres y para mujeres. ¡Gracias mamá!

¿Cuál fue el primer tatuaje que hiciste?

Mi primer tatuaje fue el día después de cumplir los 18 años! En ese entonces no sabía la pasión que sentía por este mundo, pero bueno, fui corriendo a tatuarme como quien dice.

Es una pluma de pavo real de colores en mi espalda. Significó mucho en su día, ahora creo más en que marca una etapa. Le tengo mucho cariño a este tatuaje, además me lo regalaron por mi cumple entre todos mis amigos.

 

¿Cuál fue el primer recuerdo que tienes de un tatuaje? Por ejemplo algún familiar que se hicieses uno, alguien que admirabas o seguías…

Supongo que la primera idea de tatuaje que me viene es aquella antigua de hombres macarras tatuándose ideas toscas…
Realmente en mi familia fui yo de las primeras en abrir el camino de los tatuajes, junto a una de mis tías más jóvenes (cómo no, otra mujer). Ella y yo siempre compartimos conversaciones artísticas, piercings, tattoos… Si admiraba a alguien (respecto a este tema) sería mi tía por ser valiente y seguir su corazón, presentando su cuerpo tatuado y libre.
Como yo hago cada día.

 

¿La gente acude a ti por una linea de diseño concreta? ¿Cómo crees que ha ido evolucionando tu estilo hasta llegar a ella?

Sí, acuden buscando ideas delicadas, finas y personales. Considero que vienen buscando una experiencia cercana y cálida, sentirse seguros de confiar su piel y compartir sus ideas y sentimientos conmigo. Cualquier profesión es evolución constante, sobre todo en carreras artísticas en las que nunca se para de aprender. Mi estilo siempre ha buscado acercarse a lo natural, plantas animales y arte. Lo que a medida que pasa el tiempo el modo de expresarlo y los materiales van cambiando.

Antes de empezar, no encontraba tanta belleza en el cuerpo humano. Ahora vivo enamorada de cada piel y persona que se me presentan.

 

¿Crees que en el momento de hacer el trabajo, creas un vínculo con la persona?

Rotundamente sí, el tatuaje ha sido un ritual desde sus orígenes. Y ahora sigue siéndolo.
Personas que te confíen su piel para plasmar tu arte y que se lo lleven de por vida es algo mágico pase el tiempo que pase. A veces estás tatuando sobre cicatrices visibles y otras veces sobre sentimientos impalpables. Cada tatuaje marca etapas, representa muchos sentimientos. En las sesiones se respira un ambiente de confianza y sensibilidad.
A veces se convierte es un momento terapéutico tanto para mí como para el cliente. Hay personas que se convierten en confidentes e incluso amigos. Y el único lazo que te conecta con ellos es el mundo del tattoo. De otra forma no los hubiera conocido.

 

¿Qué opinas de las modas de los tatuajes? En los 2000 tuvimos los tribales, los triángulos y las formas indies después ¿qué crees que es lo siguiente?

No soy muy seguidora de las modas, diseño lo que me viene desde dentro. Considero que en el mundo del tatuaje aún se están descubriendo nuevos caminos constantemente. Lo que era en los 2000 ya no es. Así que quién sabe qué será lo siguiente.

¿Cómo te sientes siendo mujer tatuadora? ¿Qué le dirías a otra chica que quiere convertirse en lo que tú eres?

Esta es mi pregunta favorita y la más difícil de responder.

El ser mujer tatuadora me cambió la perspectiva de la vida.  He crecido y me he criado en un mundo de hombres. Por lo que cada día trabajo en deconstruirme y mejorarme como mujer; el empezar a tatuar y crecer como mujer vino junto.
Es una profesión en la que, a veces, el concepto “tatuadora” + “ joven” se menosprecia y es difícil darse valor y reconocimiento. Es por eso que creció en mí una mujer empoderada, creo en mí y en mi trabajo día a día.

A raíz de esto y a la misma vez, fui adoptando una mirada diferente frente a la mujer. Encontré una belleza, una delicadeza, un algo en todas nosotras. En cada cuerpo, con o sin tatuajes, una belleza increíble. Encontré también un sentimiento de compañerismo, de hermandad entre todas. Y es que al final el 90% de las personas que tatúo son mujeres, por lo que somos todas nosotras las que construimos este mundo.

A otra chica le diría: ¡bienvenida! y a por todas. Es una carrera en la que el valor está en el proceso, nunca tiene un final y siempre nos quedarán cosas por aprender.

Sé el primero en comentar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestra mailing list

"La comprensión es una calle de doble sentido"

Eleanor Roosevelt

Suscríbete a nuestra mailing list